THE FLAMES / THE FLAME - LA SOMBRA DE LOS BEATLES ES ALARGADA




Por Luis de Ory:

¿Eres tú, uno de esos irredentos fans de los Beatles que siempre han lamentado su ruptura? ¿De esos que no entendían el por qué de aquello? ¿De esos que han crecido “odiando” a Yoko Ono? ¿De esos que por aquellos lejanos años siempre anhelaban una reunión de los cuatro de Liverpool? Pues con el disco del que vamos a hablar hoy se pueden satisfacer en pequeña medida tus añejos deseos.

Nada tienen que ver The Flame con los Beatles, pero éstos publicaron un LP en 1970, reeditado recientemente en CD, que por cronología y por estilo, bien podrían haber firmado los ingleses. Es absolutamente recomendable para todos los aficionados a la buena música y para los que nos consideramos “Bitelmanos”, que seguro que son muchos de los que nos leen. Y seguro que tú, uno de ellos.

La sombra del mejor grupo de la historia planea constantemente por todo el disco, desde los primeros acordes hasta el mismo instante final. Se os hará inevitable recordar el “White Album” y el “Abbey Road”. Aunque también contiene otros ingredientes que van desde Jimmy Hendrix o los Faces hasta el rock and roll americano que se practicaba en la costa oeste de Estados Unidos al estilo Crosby, Stills, Nash & Young. Al fin y al cabo, multitud de acordes, de coros, de guiños a los Beatles pero con un estilo propio y una calidad abrumadora.


La banda, de origen sudafricano, siempre se llamó THE FLAMES, así, en plural. En sus inicios la formaron los tres hermanos Fataar junto a Edries Fredericks que tenía nada más y nada menos que 13 años cuando fundó el combo. Su intención, en principio, no era otra que hacer versiones de las canciones que mas le gustaban. Cosa que les reportó una gran popularidad y un enorme éxito en su país. Llegaron incluso a ser número uno con “For Your Precious Love”, versión de Jerry Butler, que aparecía en su segundo disco.

El primero se tituló "Ummm! Ummm! Oh Yeah”, publicado en 1965, era eso, covers de su idolatrado Buddy Holly (el título del disco les delata), los Everly Brothers, Manfred Mann, Rolling Stones, Roy Orbison y por supuesto The Beatles, con “No Reply” y “Eight Days a Week”. No mucho mas tarde, a principios de 1967 sale a la calle el segundo vinilo, “That’s Enough” que tambien viene teñido del elixir Beat pero ahora mas tamizado por las influencias soul de la Motown. Así pues, hay versiones de Merseybeats, Temptations, Four Tops, Stevie Wonder o la comentada anteriormente de Jerry Butler.

Durante aquella época entra en contacto con ellos el que será una pieza fundamental de la banda, Blondie Chaplin que se hace miembro definitivo de THE FLAMES a la voz y a la guitarra rítmica junto a los tres Fataar, Steve a la guitarra, “Brother” al bajo y Ricky a la batería.

Su tercer y cuarto discos, “Burning Soul” (1967) y “Soulfire” (1968); seguían basándose en versiones, pero entonces se habían escorado definitivamente hacia los sonidos mas negros, todavía de corte mas salvaje. No hay más que ver el título de los discos para ver qué estilo les apasiona durante aquellos años. Ahora disfrutan haciendo versiones del soul mas incendiario tipo Sam & Dave, Joe Tex, Wilson Pickett, Otis Redding o Eddy Floyd.

Era 1968 cuando sintieron que su país se les quedaba pequeño y pretendían extender su talento a otros mercados con más cultura y tradición musical. Así que decidieron trasladarse al Reino Unido consiguiendo que se editasen estos dos últimos trabajos, que eran muy acordes a los gustos de las Islas. Sin embargo no cuajaron y las ventas fueron bastante pobres.

Fue durante la promoción de aquellos discos en Londres donde entraron en contacto con Carl Wilson de los Beach Boys, que por entonces “deambulaba” por allí con Al Jardine, otro miembro de la banda. Fue esté, el que le aconsejó asistir a un concierto de una banda que había visto el día anterior y que le había impresionado. Carl quedó también tan entusiasmado al verles, que les propuso viajar hasta Los Ángeles y producirles un disco. Y así, unos meses mas tarde se desplazaron a California y entraron en el estudio de grabación junto al Beach Boy. Este sería el artífice principal del álbum del que hablamos hoy, ya que fue él, el que les sugirió dejar de lado las versiones para grabar, por fin, material propio. Era 1969.

Lo terminan durante aquel año y durante la gira de promoción les recomiendan cambiar el nombre y dejarlo en singular, THE FLAME, para que no se prestase a confusión con la banda del recientemente fallecido James Brown, The Famous Flames, que justo por aquellos meses estaba triunfando abrumadoramente en USA.

Finalmente, lo conseguido es claramente recurrente al sonido Beatles de sus últimos discos, sobre todo el “White Album” y el “Abbey Road”, mezclados con el Rock ‘n’ Roll que se hacía por aquellos años en la Costa Oeste de USA consiguiendo canciones de un grandísimo nivel.

Comienza con “See The Light” que sería la cara A del primer single extraído y que curiosamente fue también editado en 1970 en España. Desde sus primera notas y como dice el título ya “ves esa luz” e inevitablemente los primeros acordes de la canción ya te recuerdan a los Fab Four; aunque, no olvidemos que estamos en California, termina con unos coros muy al estilo de Crosby, Stills, Nash & Young, influencia que es mas que patente en las dos siguientes canciones “Make it Easy” y “Hey Lord”.

La cara B de ese primer single era “Get Your Mind Made Up”. Es otro estallido que no te deja indiferente. Rock and roll en estado puro, guitarras contundentes y melodía pegadiza, en definitiva, lo que tanto nos gusta por aquí.

“Lady” evoca las composiciones de McCartney, filtrada con ecos de Badfinger. Quizás sea que Pete Ham y compañía eran también fervientes admiradores de Paul.

“Don’t Worry Bill” tienen también un estribillo muy típico de Paul,. “Highs and Lows” te recordará sin duda a “Julia” en sus mas lentos episodios, incluso a veces hasta se me parece la voz a la de Lennon o “Another Day Like Heaven” otra preciosidad que termina con un jolgorio muy al estilo de “Hey Jude”. . ¿No estaré un poco obsesionado?

El útimo guiño a los Beatles y por partida doble es la canción que cierra el disco, “See The Light” (reprise), esto del (reprise) es la formula usada también en el “Sgt. Peppers”, y para mas coincidencias tiene también una similitud con “Tomorrow Never Knows,” canción que cierra el “Revolver”. Y es que ambas canciones tienen en común que usan un único acorde. Tarea difícil el fabricar un riff potente y que se te queda grabado al terminar el disco, usando un solo acorde.

Este disco, a pesar de que marcaba un comienzo, desgraciadamente supuso el fin de la banda. Tenían en proyecto otro trabajo al parecer bastante más elaborado y con muchos mas arreglos usando cuerdas e instrumentos de viento pero nunca llegó a fructificarse. Pero la colaboración de Ricky Fataar y Blondie Chaplin con los Beach Boys no acababa aquí. Entraron a formar parte como miembros oficiales durante un par de años en los primeros 70’s, girando e incluso grabando el siguiente álbum de los Beach Boys, “Holland”.

Y como anécdota curiosa, no puedo dejar de decir que Ricky Fataar era uno de los cuatro RUTLES en la película que parodiaba a sus evidentes ídolos.

Un disco que no solo hará las delicias de los aficionados al cuarteto de Liverpool sino que también hará las delicias a los adoradores del poderoso pop de guitarras.

Artículo escrito por Luis de Ory (lron)

Aquí puedes escuchar unos sampler de las canciones:

See The Light

Make it Easy

Hey Lord

Get your mind get up

Lady

Don’t Worry Bill